Pianos vs. Teclados

    Actualmente vivimos en la era de las nuevas tecnologías. Las empresas e industrias buscan crear nuevos productos tecnológicos a partir de herramientas ya existentes con la intención de facilitar y mejorar su funcionamiento. Este sería el caso de los pianos eléctricos o teclados electrónicos, que salieron al mercado en 1960 con la idea de albergar en un mismo instrumento los diferentes timbres musicales que existen. Desde ese momento, tanto los grupos musicales como los cantantes de aquella época, y los de ahora, han abusado de su uso ya que les proporciona el máximo rendimiento a muy bajo coste. Pero ¿qué ventajas e inconvenientes presenta este producto si lo comparamos con el piano tradicional?
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(Foto de Amro music) (Foto de Gear4music )
    En cuanto a las ventajas, en primer lugar señalaremos que es más económico al no requerir afinación -tiene las notas grabadas y afinadas- y cuidados especiales para su óptimo funcionamiento; en segundo lugar, permite la grabación de lo que se está interpretando y su posterior copia y edición en el ordenador; en tercer lugar, a los estudiantes y los profesionales del piano que pasan muchas horas dedicados a su estudio, les evita problemas con el vecindario, pues pueden regular el volumen e incluso conectar auriculares; por último, el espacio que ocupa este tipo de teclado suele ser inferior al de un piano vertical o de cola al carecer de cordal (lugar donde se encuentran las cuerdas).

    En lo relativo a los inconvenientes, señalaremos que detalles como el tacto, el peso y el recorrido de la tecla, la sonoridad, e incluso su carácter lo alejan del instrumento original, de ahí que muchos músicos piensen que es un instrumento incapaz de transmitir esas emociones y sentimientos que uno experimenta al escuchar una polonesa de Chopin o un arabesque de Debussy en el piano “de toda la vida”.

John Mayer dijo una vez “La gente quiere ver músicos tocando cosas que vienen de su propia mente y corazón, respondiéndoles en tiempo real”; por eso estos teclados tan modernos nunca llegarán a tener la calidad de un piano debido a que carecen de alma (su sonido es una simple grabación), algo imprescindible para la buena interpretación de cualquier músico.

    En definitiva, a pesar de que los avances tecnológicos cada vez mejoran las versiones del piano eléctrico, lo recomendable tanto para principiantes como para profesionales, especialmente en la música clásica, sería el piano porque solo a través del instrumento verdadero, el músico conseguirá su objetivo: transmitir sensaciones y llegar al público.

    Sin embargo, si a la hora de comprar uno tienes dudas, te presento la tecnología Silent Piano. Este sistema no solo te permite estudiar a la hora que quieras, sino que también puede grabar lo que estés tocando. Su funcionamiento se basa en una sordina que insonoriza el instrumento, al tiempo que unos sensores detectan el movimiento de la tecla y reproducen el sonido en los auriculares conectados. Por lo tanto, podríamos decir que fusiona las capacidades de un teclado electrónico con un piano tradicional, lo que resuelve tu dilema entre un piano o un teclado.

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